- Setas de cardo, limpias y troceadas, o mini-setas de cardo bien limpias, un puñado grande por persona. Es importante que estén bien secas antes de cocinarlas.
- 1 diente de ajo picado (por cada 2 ó 3 comensales, depende de lo fuerte que nos guste).
- Cebolla picada muy pequeña, como una cucharada sopera por cada diente de ajo.
- 1 ó 2 cayenas (depende también de cómo nos guste de fuerte). Yo las rompo entre los dedos y tiro las semillas, que son lo que más pica. Aún haciendo esto, hay que tener cuidado porque en cuanto nos pasemos un poco picarán muchísimo. Mejor quedarse cortos.
- Un puñado de perejil fresco picado.
- 2 huevos por persona
- Un chorrito de leche o de nata líquida o de leche evaporada
- Sal y aceitedeolivavirgenextra
En una sartén antiadherente con un chorrito de aceite sofreímos la cebolla, el ajo y la cayena, a fuego muy suave, con una pizca de sal y con la sarten tapada, hasta que la cebolla esté bien melosa. Entonces subimos el fuego y ponemos las setas y una pizca de sal y las salteamos a fuego fuerte, de manera que se doren un poco durante unos 5 minutos, moviendo todo el rato. Apagamos el fuego y añadimos el perejil picado y lo mezclamos bien. (Hasta aquí se puede hacer con antelación y dejar esperando a que sea la hora de comer).
Batimos los huevos muy bien con una pizca de sal y un chorrito de nata líquida (o leche, o leche evaporada) y lo añadimos a la sartén donde tenemos las setas esperando con el fuego bajo, y dejamos que el huevo vaya cuajando sin parar con una cuchara de madera sin dejar que cuaje como una tortilla hasta que esté bien hecho, aunque debe quedar meloso, no seco. en caso de que se "seque" demasiado, podemos arreglarlo con un chorrito de nata líquida o leche.
Está buenísimo servido sobre rebanadas de pan frito... aunque sea una bomba calórica.





Un aperitivo fácil, fácil y un vicio total. Da igual la cantidad que hagas, siempre te quedas corto. Se comen con la misma voracidad que los aros de cebolla y es imposible parar. 


El único ingrediente que necesitamos es sandía sin pepitas.
Hacemos el zumo de sandía como he puesto arriba y en una fuente no demasiado profunda lo metemos en el congelador. Cada hora u hora y media movemos bien el zumo, despegándolo de la bandeja para que se congele sin hacer un bloque. si se hace a media mañana, para después de comer está perfecto.
Es tan simple como meter el zumo de sandía en unos moldes para polos de esos que venden en los todo a cien y dejar que se congele. Un exitazo con los sobrinos invitados que no comen fruta.
Esta ya es un poco más complicada, pero no mucho:







