viernes, 26 de octubre de 2007

Gin Tonic


Como el té, un buen gintonic, reconforta, consuela, quita el frío, el calor y las penas. También se lo tenemos que agradecer a los ingleses, que se lo inventaron con fines medicinales: mezclar el agua tónica que contenía la quinina que tenían que tomar para la malaria con ginebra hacía que esta fuera menos amarga... Más adelante se le añadió el limón (o lima), que ayudaba a prevenir el escorbuto. Aunque la cantidad de limón (o lima) que contiene un gin tonic no es suficiente para curar ni prevenir el escorbuto. A no ser que tomes muchos, claro...

A finales del S. XVII, en Inglaterra, se decía que la ginebra era más segura para la salud que el agua (cómo sería el agua...). En 1695 suben los impuestos sobre la cerveza, y la ginebra se convierte en la bebida más barata y el consumo de ginebra se extendió entre los pobres, llegando a lo que se llamó la locura de la ginebra (Gin Madness), llegando a un consumo de 11 millones de galones (unos 34 millones de litros) de ginebra sólo en Londres (la población en el año 1700 era de unas seiscientas mil personas). En 1751 se aprueba una ley que prohíbe la venta de ginebra en pequeños establecimientos y restringe su distribución, en pocos años, el consumo baja a 2 millones de galones y la calidad de la ginebra mejora considerablemente. Está en camino de convertirse en una bebida respetable. Pero esto no sucederá hasta mediados del S. XIX, cuando empieza a servirse en los clubs de caballeros de Londres...

Ingredientes:

Ginebra. Aunque a mí me gusta Bombay Zaphir, hay quien dice que es demasiado aromática. Beefeater también me gusta. Y la “London Gin” que es ligeramente azul “de verdad” no como la zaphir que sólo tiene la botella azul.

El gin tonic tiene que estar bien frío, así que yo guardo la ginebra en el congelador.

Tónica: Es imprescindible que esté muy fría. Como con la ginebra, la marca es motivo de debates. Yo prefiero Schweppes. Al fin y al cabo, la tónica, con sus burbujas y su quinina la inventó en 1783 un alemán que se llamaba Johann Jacob Schweppe.

Hielo: Que esté muy frío (nada de hielos medio derretidos) y que sean cubitos grandes, para no aguar demasiado el gintonic. He leído en algún sitio una buena idea, que es hacer hielos con tónica. Los puristas dicen que el mejor hielo es el de barra, y que se saquen trozos con un pica-hielos en el momento de hacer el gintonic.

Limón (o lima): Otro punto que genera debates. ¿Sólo una corteza? ¿Una rodajita? ¿Unas gotas de zumo? ¿De limón o de lima? Creo que es cuestión de gusto. A mi me gusta con corteza de limón recién cogido. Y rasparla un poco para que desprenda el aroma sobre el hielo.

El vaso: que sea de boca ancha. Prohibido el tubo. Herejía. Deberían prohibirlos. Hay quien recomienda enfriarlo antes, como se hace con los martinis: se pone hielo en el vaso y se remueve un ratito, hasta que se enfríe el cristal. Luego se tira.

Se pone el hielo en el vaso y se añade la corteza, o rodaja o el zumo de limón (o lima). Yo lo remuevo, para que todo el hielo y el vaso cojan el aroma de la corteza de limón. Se añade la ginebra. Y luego la tónica muy fría. Se mueve todo para que se mezcle, pero no mucho para que no se “desgase” demasiado. Y a disfrutar.

Otra herejía: para el segundo gintonic (y posteriores) no se debe aprovechar el hielo del primero. Ya se habrá “calentado” y se aguará... Es mejor hacerlos “nuevos” cada vez.
A veces, en una noche de verano, después de varios gintonics, llega uno que se convierte en jintinoc. Y ese es el mejor de todos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡¡Bravoooo.....hics!!..buy bien...hics veo gue esde Blogs está embezando a ....hics..hablar de gosas serias....siga asin...hics señorita...hics...

El loco de la calle dijo...

veo que tienes bastante idea de preparar los "gintonics" o has bebido muchos (como yo).
Para mi gusto la mejor Ginebra es SEAGRAMS, y la Lima la descartaría por completo. Una buena corteza de limón y como mucho tres gotitas de jugo...
Muy buena obserbación la de remover con suavidad!!! Mucha gente no lo entiende.

Saludos